lunes, 20 de enero de 2014

Reflexión sobre el cuarto y quinto texto. Claudio del Río García Madrid

Interculturalidad, gestión de la convivencia y diversidad cultural en la escuela: un estudio de las actitudes del profesorado. de Juan J. Leiva Olivencia.

El este texto  el autor nos habla de una realidad  que va a convivir con nosotros una vez estemos enfrente de nuestros alumnos: la variedad cultural. Esta situación plantea a la vez oportunidades( como fomentar la interculturalidad , el respeto y la convivencia entre los alumnos) como retos (especialmente el de la convivencia) al docente y al proceso de enseñanza.  Leiva ,al tratar el tema de las oportunidades que ofrece la multiculturalidad, defiende que esta conlleva un intercambio favorable y beneficioso de valores y actitudes, que rompen con los prejuicios racistas y crea lazos e interdependencias entre los grupos culturales diversos que conviven en una misma clase o grupo.

La convivencia va a ser un factor determinante en el aula. Los roces o problemas derivados de los choques culturales pueden entorpecer la enseñanza-aprendizaje de los alumnos y a la vez frenar los procesos de integración entre los estudiantes La convivencia afecta tanto a las relaciones que establezcan los alumnos entre ellos como a las relaciones entre el docente con los padres de los propios alumnos, que pueden provenir de contextos culturales muy diferentes, por lo que la comunicación, los buenos modales y el tacto, van a ser esenciales para llegar a puntos de encuentro. Sin embargo, la buena resolución de estos conflictos y, como se dice en el texto, el hecho de asumir la existencia de ciertos problemas, puede enriquecer la labor docente. Transformar, superar y aprender mediante el diálogo y la cooperación, sin duda es positivo, no solo para los docentes o el alumnado, sino para el conjunto de la comunidad educativa. Para favorecer la convivencia, Leiva, aboga por una escuela multicultural cuyo pilar básico sea el funcionamiento democrático, a través de la cooperación y la participación de todas las partes implicadas(algo que en mi opinión es algo a lo que debe aspirar cualquier escuela o centro educativo).


En conclusión, la multiculturalidad debe de ser vista por el docente como una oportunidad de fomentar valores y ayudar al proceso de aprendizaje del aula, desde principios basados en la cooperación, el respeto y la democracia. También el docente tiene que tener presente las dificultades que pueden encontrar algunos alumnos inmigrantes a la hora de seguir las clases, por lo que el docente debe obligarse adaptar su metodología en estos casos, para promover la promoción de todos sus alumnos. Por todo esto, estoy de acuerdo con las propuestas que hace el autor a cerca de la formación del profesorado en estos temas.

Participación de la comunidad escolar en la institución educativa.
En este presente texto de Silvino Diana Vázquez  se hace un breve resumen de lo que ha sido la participación en las instituciones educativas de nuestro país principalmente en el siglo XX .Para ello , el autor, analiza las principales leyes educativas puestas en vigor en ese siglo y la importancia que se le daba a la participación en los centros educativos en cada una de estas leyes . Vázquez se centrará sobre todo en la manera más acentuada en la LOGSE (1990) y en la LOPEGC (1995), dado que ambas leyes estaban vigentes cuando el autor elaboró este texto. Las leyes educativas que aparecen en el texto son las siguientes:
  • La ley de educación primaria de 1945: la escuela queda definida como una comunidad que integra la familia y aboga por la participación de esta en la educación. Hasta entonces la participación había sido muy escasa y de manera individual. Con esta ley , la familia del alumno, se compromete a velar por la asistencia de este a las clases, a colaborar con el maestro en su educación, cooperar en el desarrollo de las instituciones pedagógicas, etc.  A destacar que esta ley ya recoge el verbo ”participar”
  • Ley general de educación y financiamiento de la reforma educativa de 1970: la participación queda mejor reflejada  con la aparición de las asociaciones de padres, los claustros de profesores  o el consejo asesor.
  • Ley orgánica sobre el estatuto de centros escolares de 1980: se centra sobre todo en regular las asociaciones de padres, el derecho de los alumnos a participar  en la comunidad educativa de los centros y el papel de los representantes de los padres de los alumnos en el consejo de dirección
  •  Ley orgánica reguladora del derecho a la educación (LODE) de 1985: se vuelve a reforzar la participación de los padres en la gestión del centro y el papel de los alumnos en el funcionamiento del mismo. También se señala como debe de producirse la participación en los centros concertados a través del consejo escolar. Aparecen los principales consejos, como son el Consejo Escolar del Estado, el Consejo Escolar de la Comunidad y  los Consejos Escolares comarcales
  • Ley de ordenación general del sistema educativo (LOGSE) de 1990: se señala el papel fundamental de la participación como medio de lograr los objetivos educativos. Dicha participación debe tener un carácter autónomo para facilitar la labor de las administraciones educativas.
  • 1.7. Ley orgánica de la participación, evaluación y gobierno de los centros educativos (LOPEGC) de 1995: se define la participación en diferentes contextos  (el gobierno de los centros, el claustro de profesores..). Se vuelve hacer hincapié en el papel de los alumnos a la hora de participar en la vida del centro educativo.
En conclusión, podemos observar cómo según se van promulgando nuevas leyes educativas, se va reforzando la participación en los centros educativos, sin embargo, a partir de la LOPEGC, tanto la LOE (el consejo escolar  pierde su poder de decisión a favor del director del centro)como la recién aprobada LOMCE (el director adquiere nuevas competencias que antes estaban en manos del consejo escolar), vemos como se empiezan a quitar poder de decisión a los diferentes órganos que forman la comunidad educativa, limitando así su autonomía. Las consecuencias de este cambio de rumbo aún son difíciles de vislumbrar pero muy posiblemente harán de los centros educativos unas instituciones sin apenas poder de decisión y capacidad de actuación de manera autónoma, donde la participación de los distintos miembros que forman la comunidad educativa será más bien simbólica. 


sábado, 18 de enero de 2014

Reflexión sobre el cuarto y quinto texto. Aránzazu Varela.



Reflexión sobre “Participación de la Comunidad Escolar en la Educación” de Silvino Diana Vázquez.

El autor, al principio del texto, nos plantea que la escuela tradicional reproduce modelos de sociedad donde el poder emana de poderes absolutos. De esta manera el profesor tomará un rol autoritario sobre los alumnos. Sin embargo, también nos dice, que con la llegada de las sociedades democráticas, este modelo va cambiando. Hemos de aceptar que los roles, en muchos casos han cambiado, pero ¿podemos asumir lo  mismo con la participación? Estamos en una sociedad que llamamos democrática, sí, pero yo también me atrevería a decir que es una sociedad conformista, donde se ejerce esa “democracia” de manera esporádica y dónde en muchas ocasiones no existe un verdadero compromiso ciudadano, sino que nos conformamos con lo que tenemos, con el clásico “votar cada cuatro años”. Si la escuela, como nos dice Silvino Diana Vázquez, es un reflejo de la sociedad en la que se inserta, ¿no habrá en nuestra comunidad educativa cierto conformismo por parte de ciertos sectores muy importantes (padres/madres y alumnos/as)?

En las entrevistas realizadas a varias familias para un trabajo de otra asignatura se preguntaba por la participación de éstas en los centros. La mayoría tenían un perfil de participación muy bajo, que se limitaba tan solo a acudir a las reuniones con los tutores. Cuando se preguntaba por el por qué de esta baja participación solían responder que no sentían la necesidad de hacerlo, no se sentían animados suficientemente por el centro y el poco tiempo libre que tienen lo prefieren emplear en otros asuntos. Así como la falta de información. Muchas familias no sabían  realmente cuales eran los cauces mediante los cuales pueden hacer efectiva su participación, más allá de acudir a reuniones y apuntarse al AMPA.  Esto es un ejemplo de cómo muchas familias se sienten conformes con su no participación en los centros educativos. Como hemos dicho antes, en las entrevistas no sentían una gran necesidad de hacerlo y se conformaban con acudir a reuniones. Sin duda, una de las mejoras de nuestro sistema educativo tiene pasar por este punto.

En el texto se hace un interesante recorrido por la participación en las diferentes leyes de educación españolas hasta la de 1995, para después pasar a analizar los distintos niveles o formas de participación (Consejo Escolar, Claustro de Profesores, participación del alumnado, a nivel autonómico y a nivel de Estado, así como la participación a través del Proyecto Educativo de Centro, el Reglamento de Régimen Interior, la Programación General Anual y el Proyecto Curricular de Etapa), pero significativas pueden ser las conclusiones que se exponen al final. En estas conclusiones se dice que los centros educativos son reflejo de la sociedad donde se insertan, y por lo tanto, funcionan con una organización y relaciones propias. Desde el principio del texto se deja vislumbrar esta idea, con la que estoy de acuerdo. El contexto a gran escala (estatal) y a menor escala (barrio, ciudad) en el que se inserta el centro es fundamental para su funcionamiento. La participación que haya en ese centro y desde ese centro, por lo tanto, va a estar marcada en cierta medida por dichos contextos. También se aborda otra cuestión en las conclusiones: se habla de que la participación de las familias y los alumnos siempre ha existido, sin embargo, no se hace un análisis del nivel de esta participación. Como ya hemos visto anteriormente, muchas familias entran en un círculo de conformismo con una participación realmente limitada. Por ello, aunque la participación de alumnos (con lo que suele pasar lo mismo) y de las familias siempre esté ahí, creo que es importante que se analicen en la práctica. Es decir, a qué nivel de participación llegan la mayoría de los alumnos y familias. 

A raíz de esta última propuesta surge una pregunta: ¿hace la ley la participación? Es decir, las leyes que hemos ido viendo a lo largo del texto dan la posibilidad de la participación, pero creo que hay otro nivel que tenemos que trabajar y que es igual de importante: hacer ver a las familias y alumnos que esa participación es necesaria y que tienen derecho a ejercerla. 

Por último, en las conclusiones se nos habla de la participación a nivel institucional. Igual que pasa con el punto anterior, simplemente se deja entrever su importancia. Dejando claro que se hace efectiva desde 1978, es decir, con la actual Constitución española, y por lo tanto, una vez que ha terminado la dictadura franquista. Sin embargo, creo que sería muy interesante haber realizado un análisis más profundo de la influencia a nivel institucional por medio de la participación que se habla en el texto. 



Reflexión sobre ”Interculturalidad, gestión de la convivencia y diversidad cultural en la escuela: un estudio de las actitudes del profesorado” de Juan J. Leiva Olivencia.

El texto aborda uno de los fenómenos con los que nos vamos a encontrar en las aulas: la variedad cultural derivada de las migraciones. Sin duda, esta situación, a la vez que plantea cierto reto a nuestro sistema educativo, emerge como un factor positivo en las aulas, ya que la interacción y la integración de diferentes culturas en un mismo espacio y participando de un proceso de enseñanza-aprendizaje al mismo tiempo, puede resultar muy beneficioso para el conjunto de los alumnos y alumnas. Por ello estoy de acuerdo con el autor cuando habla de:

Las oportunidades que nos ofrece la diversidad cultural como elemento de intercambio fructífero de valores y actitudes, rompiendo prejuicios e iniciando espacios de interrelación e intercambio, creando así lazos e interdependencias entre los grupos culturales diversos que conviven en una misma realidad escolar. (p. 2)

Sin duda, en nuestra labor como docentes debemos saber aprovechar estas oportunidades y convertir el aula en un espacio de tolerancia, de creación de vínculos positivos, así como de apreciación y valoración positiva de la interculturalidad.

Al encontrarnos en un aula o centro con un contexto intercultural hay un factor, que entre otros, va a ser clave: la convivencia. Los conflictos surgidos a raíz de choques culturales pueden distorsionar la convivencia y afectar a los procesos de integración y comunicación. No solo hago referencia con esto a los conflictos que puedan surgir entre los alumnos/as, sino que tenemos que tener en cuenta que los profesores/as y tutores/as van a tener que relacionarse con familias y alumnos de contextos culturales muy diferentes, donde no siempre la comunicación va a ser fácil. Sin embargo, la buena resolución de estos conflictos y, como se dice en el texto, el hecho de asumir la existencia de ciertos problemas, puede enriquecer la labor docente. Transformar, superar y aprender mediante el diálogo y la cooperación, sin duda es positivo, no solo para los docentes o el alumnado, sino para el conjunto de la comunidad educativa. 

Me parecen muy interesantes y estoy totalmente de acuerdo con las propuestas de una escuela multicultural basada en un funcionamiento democrático a través de la cooperación y la participación de todas las partes implicadas, porque ¿podríamos hablar de escuela multicultural con otros supuestos? Sin duda para que los procesos de inclusión, integración, tolerancia e igualdad se vayan realizando con éxito ese tiene que ser el camino a seguir. El texto nos habla de cuatro pilares esenciales: “conocimiento intercultural, convivencia democrática, igualitarismo y participación comunitaria“(p. 3). 

En el estudio realizado que se expone en el texto, me ha resultado curioso que haya un alto porcentaje de docentes que vean en los conflictos una oportunidad para educar en valores (me parece positivo), pero sin embargo, el porcentaje de docentes que ven en los conflictos un instrumento de aprendizaje sea tan bajo. Desde mi punto de vista, los conflictos que se originan en el entorno escolar, sean por el motivo que sean, y la manera de solucionarlos, siempre pueden resultar un instrumento de aprendizaje, no solo de valores, sino que se puede acercar a los contenidos de las materias: filosofía, ética, entender la sociedad, su manera de pensar, de actuar, etc. 

La variedad cultural en un centro también representa un reto para el docente. Las dificultades a las que se enfrentan los alumnos y alumnas inmigrantes tienen que ser tenidas en cuenta por el profesor o profesora a la hora de desarrollar sus metodologías o de aplicar el currículum. Por ello creo que son interesantes las propuestas finales del texto sobre la formación que debe adquirir el profesorado ante toda esta situación, ya que debemos tener los recursos necesarios a la hora de formar parte de una educación intercultural.
 

jueves, 9 de enero de 2014

Presentación: La Evaluación de las Instituciones Educativas

Presentación: Órganos del Centro

Reflexión/Comentario de los dos últimos textos de la asignatura por Carlos Gallardo López



Texto 4: Participación de la comunidad escolar en la educación
En nuestro país, la participación educativa es un hecho contemporáneo a nosotros, pues si nos ponemos a analizar la evolución histórica de este fenómeno no es sino hasta la reforma democrática cuando encontramos fórmulas que la promuevan.
Si nos vamos a los antecedentes si bien es cierto que por vez primera aparece la palabra participación en la reforma de 1945, es solo una pequeña parte de lo que será después, ya que solo contempla que las familias aporten su parte en la formación de la personalidad y el carácter del estudiante. Bien es cierto que tratándose del contexto de la época, en la que la dictadura franquista comenzaba a sentar sus bases de gobierno, supone un avance pues antes no existía absolutamente nada parecido.
En los 70 se amplía un poco esta participación, pues los padres entrarán en los centros con las denominadas APAS (hoy día AMPAS), entrando a formar parte de los centros, pero no será hasta la Constitución del 78, aunque más bien dos años después de su promulgación, cuando la participación educativa tome un nuevo cauce y los alumnos comiencen a tener su protagonismo, la LOGSE regulará todo esto.
La gestión organizativa y pedagógica de los centros públicos la llevan a cabo el Consejo Escolar, Claustro de Profesores y los Órganos Colegiados de Gobierno, en ellos están incluidos todos los sectores de participación. En educación secundaria, además se contempla a la Junta de Delegados como un órgano más. Hay que señalar que el Consejo Escolar tenía unas funciones y un poder mayor que con la reforma educativa que supuso la LOE (cosa que en el texto no aparece).
En centros concertados la participación queda regulada igualmente, aunque quizás lo más significativo es que desaparecen los consejos y los alumnos tienen una menor representación, quedando la participación delegada en unos pocos representantes, por otro lado, los centros privados tienen autonomía para regular la participación del modo que consideren oportuno.
En las CCAA surgen Consejos Escolares que tienen participaciones a la hora de tomar decisiones en la educación territorial. También vemos cómo a nivel nacional, existe un Consejo Escolar del Estado, el cual toma decisiones a nivel nacional a todos los niveles de la educación (con excepción de la Universidad).
Los documentos que reflejan la participación en los centros son el PEC, la RRI, la PGA y el PCE, los cuales tendrán que contemplar y respetar todos los órganos de participación, pues tienen una base legal que los respalda.
Conclusiones:
Dejando de lado las que nos propone el texto, en mi opinión se puede extraer del texto lo siguiente:
La participación en los centros educativos españoles se trata de un proceso relativamente reciente, pues no encontramos a todos los implicados en el proceso reconocidos hasta la reforma democrática, con su Constitución y ya integrado en las sucesivas reformas de la ley de educación. Antes, durante la dictadura, pese a que se empiece a contemplar algo, no es ni una mínima parte de lo que se contemplará después.
Este fenómeno debe implicar y actualmente implica a todos en ella, es decir, tanto las personas que forman parte de la plantilla de empleados del centro, como a los padres de alumnos, a los propios alumnos y a las instituciones de gobierno, es decir, a todos los que participan en el proceso educativo de una u otra manera. Además, se forman órganos de participación a todos los niveles que aportan en el proceso educativo y esto está regulado por ley.
Por último decir que la evolución del proceso participativo en España era necesaria, pues a día de hoy se contempla que todos puedan ayudar en él, lo cual hace crecer a la enseñanza y se respetan los principios de participación democrática, que los estudiantes tengan voz es muy interesante, ya que como escuché una vez “ellos son los verdaderos protagonistas del proceso”.

Texto 5: Interculturalidad, gestión de la convivencia y diversidad cultural en la escuela: un estudio de las actitudes del profesorado

A día de hoy, el proceso de inmigración que sufrió España ha generado consigo un proceso de multiculturalidad en las aulas, es decir, que muchas culturas convergen en un espacio reducido con sus consecuentes contrastes, lo que se pretende realizar a todos los niveles es un fenómeno de interculturalidad que integre a todas esas culturas y en las que aprendan unas de otras y viceversa.
El problema que tiene esto son los conflictos que derivan del choque de culturas ya que cada cual puede tener su perspectiva sobre un aspecto y del mismo conflicto, además de los prejuicios y estereotipos que se tienen, por lo que para solucionar esto se propone una solución enfocada al diálogo en la que ambas partes conozcan la otra cultura, dejen los prejuicios a un lado, en la que las familias participen, que se de una situación de igualitarismo entre ambas partes y en que la escuela se renueve integrando en todos sus múltiples actividades aspectos de las diferentes culturas del mundo.
Aunque bien es cierto que según un estudio realizado, los conflictos que ocurren en el aula son más bien de índole social que cultural, pues estos últimos se sitúan casi al final de la escala de conflictos, por estadística también los docentes apuestan por utilizar los conflictos para educar en valores, pedir ayuda a las familias para su resolución, que condicionan el aprendizaje y que sobre todo, sirven para aprender de ellos.
Cierto es que los diferentes estudios nos indican una nueva tendencia hacia un profesorado más comprometido con los conflictos, con nuevas ideas sobre la resolución y consciente de que se tienen prejuicios culturales. Aunque a día de hoy se tienen buenas consideraciones hacia la interculturalidad como medio de aprendizaje e incluso como un buen método para aprender de nuevas culturas y de lo bueno que tienen, lo cual es un gran avance, se tiene el problema de que estas consideraciones en la mayoría de las ocasiones, se quedan en un plano meramente teórico, por lo que van surgiendo nuevas voces que piden que esto se supere y empiece a aplicarse en el plano práctico.
Conclusiones:
Nuevamente alejándonos de las que se hacen en el texto personalmente concluyo que:
La inmigración ha traído consigo la convivencia de muchas culturas y eso se refleja en el aula, lo cual, nos presenta una oportunidad excepcional para utilizar este hecho para aprender unos de otros y con ello, otorgar al estudiante una serie de valores que se pretenden lograr a día de hoy como puede ser la tolerancia.
El proceso de interculturalidad es muy interesante, pese a los conflictos que se puedan generar (aunque los docentes piensan que la mayoría de los producidos son de índole social), pues se puede aprender de todo, de lo bueno y de lo malo. El diálogo y el conocer a quien tienes en frente creo que es el mejor conductor hacia una solución, por lo que estaría de acuerdo con el texto.
Por último,  he de decir que también estoy con la corriente que dice que pese a que se tienen buenas consideraciones a la interculturalidad y que se puede aprender, y mucho, de ella, todos debemos poner de nuestra parte y sacar todas nuestras buenas ideas a la luz y comenzar a trabajarlo en la práctica.

martes, 7 de enero de 2014

Comentario/Reflexión de los tres primeros textos. Por Carlos Gallardo López




Texto 1: EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL

El texto se sitúa en el contexto del curso 2010/11 en la que las enseñanzas anteriores están reguladas por la LOE, en su fase final de implantación, por lo que aún mantendrá algunos aspectos de la anterior ley, la LOGSE. En las dos leyes se engloban las enseñanzas de régimen general y las enseñanzas de régimen general.
Enseñanzas de régimen general:
1.       Educación Infantil:
Comprende hasta los 6 años, momento en el que se produce la incorporación a la educación obligatoria. Tiene dos ciclos: El primero hasta los 3 años y el segundo hasta los 6. No se centrará tanto en el desarrollo intelectual, por lo que se intentará fomentar el desarrollo a todos los niveles del niño/a.
2.       Educación Primaria:
Se darán 6 cursos agrupados en 3 ciclos de 2 cursos cada uno. Comprendiendo desde los 6 hasta los 12 años de edad, solamente pudiendo permanecer en el mismo curso una única vez durante este período. En esta etapa los encargados de formar de una manera más intelectual al alumno serán maestros con competencias en todas las áreas, con excepción de música, educación física, idiomas extranjeros o cualquier especialidad que requiera de una especialización.
3.       Educación Secundaria Obligatoria:
Esta etapa que comprende a un alumnado entre los 12-16 años estará impartida por licenciados, ingenieros, arquitectos o quienes posean una titulación equivalente. Esta educación se estructurará por áreas de conocimiento y si el estudiante logra cumplir los objetivos obtendrá un título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria que le habilitará tanto para cursar bachillerato como un ciclo formativo de grado medio. En cualquiera de los casos, el alumno recibirá una acreditación que reflejará tanto años cursados como la calificación que obtuvo en las diferentes materias.
4.       Bachillerato:
Esta etapa comprende los 16-18 del estudiante será impartida por docentes con la misma cualificación que en la ESO, la cual se impartirá por diferentes áreas de conocimiento:
-          Artes.
-          Ciencias y Tecnología.
-          Humanidades y Ciencias Sociales.
Una vez que el alumno/a logre superar una de las modalidades con éxito recibe el título de Bachiller, el cual le habilita para realizar un ciclo formativo de grado superior o estudios universitarios (este último medio una prueba previa).
5.       Ciclos formativos de formación profesional de grado medio:
Se accede a ellos mediante la posesión del título de la ESO o una prueba de acceso regulada por las Administraciones educativas. En ellos se incluye una parte de práctica en empresas que sirve para aplicar los contenidos teóricos aprendidos durante la realización del mismo. Una vez terminado, se obtiene un título de Técnico en la especialización cursada.
6.       Ciclos formativos de formación profesional de grado superior:
Se accede mediante la posesión del título de Bachiller o prueba de acceso diferente a la de acceso al anterior grado igualmente regulada, cuya estructura es similar al grado medio. Al terminar se obtiene el título de Técnico Superior de la especialidad.
7.       Programas de cualificación profesional inicial:
Van dirigidos a aquellos alumnos que una vez cumplidos los 16 años no han superado la ESO e inclusive con el consentimiento previo de los padres, puede reducirse esa edad hasta los 15. Su objetivo es el de otorgar a los estudiantes competencias profesionales propias del Catálogo Nacional de Cualificaciones profesionales, obteniendo, una vez superado con éxito, la certificación académica correspondiente.
8.       Educación universitaria:
En el curso que estamos analizando las enseñanzas universitarias conviven con las que se reflejaban en el plan anterior, con las cuales se podía obtener el título de Diplomado, Arquitecto Técnico o Ingeniero Técnico en aquellas enseñanzas de primer ciclo (180 créditos) o el de Licenciado, Arquitecto o Ingeniero superando una de dos ciclos o completando después del primero, una titulación de segundo ciclo. La nueva regulación clasifica las enseñanzas por orden en: Grado, Máster y Doctorado.
Los estudios de Grado tendrán 240 créditos y para acceder a ellos hay que estar en posesión del título de Bachiller y la superación de la prueba de acceso, concluirán con la presentación y defensa de un trabajo de fin de grado.
Los másteres tendrán entre 60 y 120 créditos y concluirán con la presentación y defensa de un trabajo de fin de máster. Para acceder a ellos es necesaria la posesión de un título universitario.
Los estudios de Doctorado estarán relacionados con la especialización en una rama de conocimiento, en ellos se incluye un período de formación y elaboración, presentación y aprobación de un trabajo original.
9.       Educación especial:
Va dirigida a alumnos con necesidades educativas especiales cuyo fin es la integración y la no discriminación. En centros públicos o privados financiados por fondos públicos, la escolarización viene determinada por autoridad educativa correspondiente sobre la base del dictamen realizado por un equipo de multiprofesionales y previa audiencia con padres o tutores.
Enseñanzas de Régimen Especial:
1.       Enseñanzas artísticas:
De implantación progresiva en la LOE, comprende la preparación de profesionales de la música, danza y artes plásticas, del diseño y conservación de bienes culturales. Se organizan de la siguiente manera:
-          Ciclos formativos de artes plásticas y de diseño:
Con ciclos de grado medio y superior de igual acceso que en los comentados anteriormente.
-          Estudios superiores de artes plásticas, diseño y enseñanzas de conservación y restauración de bienes culturales:
En la LOGSE tenían la denominación de estudios superiores, en la LOE se incluyen las artes plásticas.
-          Enseñanzas de la música y la danza (organizadas en tres grados):
Enseñanzas elementales (LOE).
Enseñanzas profesionales (LOE).
Enseñanzas Superiores (LOGSE).
-          Enseñanzas de arte dramático:
Para su acceso se requiere bachiller y la superación de una prueba establecida.
2.       Enseñanzas de idiomas:
Se organizan en los niveles: básico, medio y avanzado. Para acceder a ellas es imprescindible cumplir 16 años el año que se inician los estudios o 14 para completar la formación en idiomas que se estudian en la ESO.
La formación básica se caracteriza y organiza según las administraciones educativas.
La formación intermedia, clasificada en B1 y B2, se imparte en Escuelas Oficiales y tienen una duración entre 3 y 4 cursos.
La formación avanzada, clasificada en C1 y C2, se puede impartir también en Escuelas Oficiales.
Para obtener los certificados intermedios y avanzados de idiomas es necesaria la superación de una prueba.
3.       Enseñanzas deportivas:
Se clasifican en grado medio (que otorga el título de Técnico Deportivo) y superior (se obtiene el título de Técnico Deportivo Superior). Se accede como a cualquier otra titulación del mismo grado, aunque puede haber una excepción al no cumplir esos requisitos y acceder tras superar una prueba de madurez.
4.       Educación para adultos:
Se habilita para aquellos mayores de 18 años para actualizar, adquirir, ampliar o completar conocimientos y aptitudes para su desarrollo personal y profesional. También pueden acceder o solicitar su ingreso mayores de 16 años con contrato laboral en vigor o deportistas de élite que no tienen la posibilidad de acceder en otro horario.
Conclusiones:
En este texto vemos como se organizaban los diferentes planes de estudio y titulaciones académicas oficiales que reconoce el estado español.
De esta manera quedaba organizada la enseñanza en la LOE en una época en el que el tránsito desde la LOGSE estaba finalizando. Todo ello se recogía en los planes de cada centro, adecuándose a lo exigido por ley.
Con ello se lograba organizar el conocimiento y los niveles de aprendizaje que debía y/o podía seguir el estudiante desde el momento que ingresaba en el sistema educativo español hasta su salida e inclusive trataba la vuelta si estos estudios bien no se habían finalizado (educación para adultos por ejemplo) o si se quería intentar el acceso a un nivel tras no haber logrado los objetivos previos (como las pruebas de acceso para mayores de 25).
De los estudios universitarios es quizás el cambio más significativo que todos los estudios de grado, sea cual sea la especialidad concluyen con la elaboración y defensa ante un tribunal de un Trabajo de Fin de Grado (TFG) cosa que no ocurría anteriormente.


Texto 2: Necesidad de planificación en los centros escolares
1.       Tipos de planificación:
Los tipos de planificación que se nos presentan en este texto son tres: estratégica, táctica y operativa.
-          Estratégica: La cual ofrece un conjunto de pautas generales para seguir, es decir, que no tendrá como función ejecutar tal cual lo que dice, reservándose el derecho de evaluar los resultados.
-          Táctica: Esta planificación recoge la estrategia que se va a llevar a cabo en la ejecución del programa.
-          Operativa: Cuyo objetivo es la de recoger las actuaciones que se llevarán a corto plazo sopesando los pormenores.
Estos tres tipos se desarrollarán independientemente pero a la vez interactuarán entre ellos, la intervención de cada nivel está recogida y orientada desde el Ministerio del Interior.
2.       La planificación escolar: Justificación.
La planificación escolar es un proceso que se justifica por lo siguiente:
-          Ya que otorga al centro cierta autonomía a la hora de actuar.
-          Los objetivos se muestran de manera más clara.
-          Se construye teniendo en cuenta a unos alumnos como personas que actúan, se relacionan y aprenden de manera distinta unos a otros.
-          La planificación facilitará el trabajo del profesor, ya que coordina a los diferentes miembros de la institución educativa, evita las clases improvisadas y la rutina, permite a los docentes tomar sus propias iniciativas, propone unas directrices de evaluación, etc.

3.       Los obstáculos:
La planificación no está exenta de problemas, pues se conocen diferentes factores que entorpecen su realización:
-          Prejuicios y concepciones erróneas determinadas por unas experiencias previas negativas que generan cierto rechazo y recelo que suelen seguir un mismo patrón, ya que se llega a ver este elemento como: Un proceso cerrado, una pérdida de tiempo o simple burocracia.
-          El no tener un hábito planificador que además es provocado por el poco intercambio profesional de opiniones o una baja predisposición al trabajo en equipo.
-          Disponer de poco tiempo para su realización.
-          No disponer de una metodología de trabajo.

4.       Algunos instrumentos para la planificación institucional:

-          PEC: Es una propuesta que permite dirigir el centro de una manera coherente. Definiendo al centro en su conjunto.
-          Planes Específicos: Como concreciones del PEC, donde se enumeran objetivos a realizar en un período de tiempo determinado.
-          Plan Anual: En él se desarrollan las actividades derivadas de los objetivos que el centro permite lograr en cada curso escolar.
-          PCC (Hoy día Programaciones didácticas): Que es el instrumento del que disponen los docentes para tomar decisiones colectivas y que determinan la intervención pedagógica.
Todo ello se refleja en la Memoria Anual, que servirá como un instrumento de control sobre los anteriores.

5.       Los requisitos:

-          Ha de realizarse en común, fomentando el trabajo en equipo y poniendo en marcha las relaciones entre profesionales, pudiendo posibilitar una mejor autoevaluación del trabajo realizado y pudiendo aprender de los demás.
-          Debe estar equilibrada, es decir, hay que hacer de ella un elemento flexible.
-          Debe admitir la posibilidad de error, esto puede generar conflicto, pues se debe admitir que existe un margen de error y posibles condicionantes en el aula que el centro debe asumir a la hora de planificar, lo que hay que evitar es la tendencia a la improvisación.
-          Debe estar orientada para los alumnos/as, ya que ellos son los principales protagonistas de las aulas, sus necesidades y características determinarán la planificación en gran medida, favoreciendo las mismas oportunidades para todos y que harán de este proceso planificador no un fin, sino un medio de aprendizaje.
Conclusiones:
La planificación de centros es un elemento que facilita el aprendizaje y es que gracias a ella logramos que el proceso esté estructurado y de esta manera evitemos caer en una rutina, de clases mal estructuradas, improvisadas y que sean poco productivas.
No hay que ver el proceso como un enemigo cuya finalidad es simplemente un proceso burócrata que lo único que hace es rellenar expediente, sino como una ayuda, utilidad que sirve para ayudar en el proceso de aprendizaje llevado a cabo en el aula.
Disponemos de elementos que nos ayudarán a planificar y que en ellos se observa cómo se contempla la necesidad del trabajo en equipo y es que los demás profesionales que serán nuestros compañeros nos servirán de ayuda para ver qué puntos débiles tenemos y cómo mejorarlos, además de que las diferentes clases de un mismo curso consigan llevar un ritmo parecido.
Por último, decir que la planificación no debe ser un elemento imperturbable que el profesor debe seguir a rajatabla, cabe la posibilidad de error, de modificación (que no debe caer en la improvisación) y que tiene en cuenta sobre todo a los alumnos, hacia los cuales ha de ser orientada ya que ellos son los que están aprendiendo durante este proceso, siendo los protagonistas de todo este proceso.



Texto 3: LA EVALUACIÓN INTERNA DE CENTROS
Este texto, a diferencia  de los dos primeros, ofrece la posibilidad de analizarlo de otra manera, pues plantea una serie de cuestiones interesantes que se dirán a continuación:
La evaluación interna del centro la lleva a cabo un miembro del mismo. Pudiendo ser desde un profesor hasta alguien contratado para llevarla a cabo.
La evaluación externa es realizada por una persona ajena al centro, que también puede ser una persona contratada para llevar a cabo el proceso.
Se dice que el evaluador interno tiene ventaja a la hora de evaluar, pues conoce al centro en todo su contexto, por lo que es consciente de todos los problemas que puede tener, pero su evaluación se toma por menos objetiva y creíble que la del evaluador externo, esto no quiere decir que esta última sea tampoco la más objetiva, pues como se dice en el texto, “tiene que contentar a ambos clientes para conseguir más contratos como evaluador”.
Será entonces, la suma de las dos, la que ayude a crecer al centro educativo en su conjunto.
A propósito de esta conclusión, nos plantea el caso de Israel, donde se ha llevado a cabo un proyecto bastante interesante que intenta integrar ambas formas de evaluar convirtiéndolo en una evaluación general del centro para que ambas ayuden en la toma de decisiones, quizás lo más interesante es que permite a todos los profesores del centro el trabajar en el proceso evaluador del centro y que trabajen conjuntamente con un tutor externo, de manera que ambas se combinen y se saque lo bueno de ambas.
La última parte sobre la que se puede hablar es sobre lo que se puede aprender de todo este proceso, pues lo último que se nos presenta son actividades que se pueden realizar para evaluar.
Estas lecciones que podemos aprender del proceso son:
-          El propio personal del centro es quién mejor entiende el proceso, ya que para su realización tienen que aprender ciertas destrezas que les permite describir y emitir juicios críticos sobre su propio lugar de trabajo.
-          Alumnos y resultados no han de ser los únicos que se evalúen y es que hay que evaluar todo, desde la propia hasta instalación hasta los recursos utilizados.
-          Los resultados académicos de una actividad no deben ser los únicos que marquen su evaluación, al igual que antes, debe analizarse por etapas que demuestren su impacto y utilidad en la educación.
-          Este proceso no debe estar orientado a la educación formativa única y exclusivamente, sino también a la sumativa, es decir, que demuestre el mérito y prestigio de la propia institución.
-          No hay un criterio para juzgar un centro, existen multitud de ellos para lograrlo, todos los puntos de vista ayudan en ello.
-          La ayuda externa es bastante útil para aquellos cuya función principal no es la de evaluar (cosa que se ve en el proyecto propuesto en Israel).
-          Para poder evaluar, hay que utilizar múltiples datos, datos que no sirvan simplemente para medir, sino para realizar juicios de valor, porque a mayor número de actividades se tendrá un mayor volumen de los mismos.
-          Un profesor aprende mejor a evaluar a medida que va realizando esta actividad.
-          Para poder realizar una evaluación externa, se requiere primero de una evaluación previa interna.
Conclusiones:
Creo que al hablar de este tema, hay una conclusión muy clara acerca de la evaluación, interna y externa deben coexistir, no usar una para desacreditar a otra.
Tampoco se puede hablar de que una sea mejor que otra, pues ambas ofrecen diferentes puntos de vista sobre el centro de turno que sirven para no otra cosa que mejorar la propia institución, incluso, lo propio es que tanto un tipo de evaluación como el otro se ayuden mutuamente.
Esa mejora debe ser el objetivo de la evaluación de centros, no la de simplemente clasificar numéricamente cada institución, la educación debe estar siempre en constante revisión y mejora, esta es la utilidad que se pretende pese a los recelos de muchos profesionales.
Por último, hay que señalar en el proceso que no solo han de evaluarse conforme a los resultados académicos finales, ha de evaluarse el conjunto de todo el centro, personal, instalaciones, las actividades por elementos, que sirvan para emitir juicios reales de valor y que se consiga el objetivo que se ha nombrado anteriormente.