martes, 7 de enero de 2014

Comentario/Reflexión de los tres primeros textos. Por Carlos Gallardo López




Texto 1: EL SISTEMA EDUCATIVO ESPAÑOL

El texto se sitúa en el contexto del curso 2010/11 en la que las enseñanzas anteriores están reguladas por la LOE, en su fase final de implantación, por lo que aún mantendrá algunos aspectos de la anterior ley, la LOGSE. En las dos leyes se engloban las enseñanzas de régimen general y las enseñanzas de régimen general.
Enseñanzas de régimen general:
1.       Educación Infantil:
Comprende hasta los 6 años, momento en el que se produce la incorporación a la educación obligatoria. Tiene dos ciclos: El primero hasta los 3 años y el segundo hasta los 6. No se centrará tanto en el desarrollo intelectual, por lo que se intentará fomentar el desarrollo a todos los niveles del niño/a.
2.       Educación Primaria:
Se darán 6 cursos agrupados en 3 ciclos de 2 cursos cada uno. Comprendiendo desde los 6 hasta los 12 años de edad, solamente pudiendo permanecer en el mismo curso una única vez durante este período. En esta etapa los encargados de formar de una manera más intelectual al alumno serán maestros con competencias en todas las áreas, con excepción de música, educación física, idiomas extranjeros o cualquier especialidad que requiera de una especialización.
3.       Educación Secundaria Obligatoria:
Esta etapa que comprende a un alumnado entre los 12-16 años estará impartida por licenciados, ingenieros, arquitectos o quienes posean una titulación equivalente. Esta educación se estructurará por áreas de conocimiento y si el estudiante logra cumplir los objetivos obtendrá un título de Graduado en Educación Secundaria Obligatoria que le habilitará tanto para cursar bachillerato como un ciclo formativo de grado medio. En cualquiera de los casos, el alumno recibirá una acreditación que reflejará tanto años cursados como la calificación que obtuvo en las diferentes materias.
4.       Bachillerato:
Esta etapa comprende los 16-18 del estudiante será impartida por docentes con la misma cualificación que en la ESO, la cual se impartirá por diferentes áreas de conocimiento:
-          Artes.
-          Ciencias y Tecnología.
-          Humanidades y Ciencias Sociales.
Una vez que el alumno/a logre superar una de las modalidades con éxito recibe el título de Bachiller, el cual le habilita para realizar un ciclo formativo de grado superior o estudios universitarios (este último medio una prueba previa).
5.       Ciclos formativos de formación profesional de grado medio:
Se accede a ellos mediante la posesión del título de la ESO o una prueba de acceso regulada por las Administraciones educativas. En ellos se incluye una parte de práctica en empresas que sirve para aplicar los contenidos teóricos aprendidos durante la realización del mismo. Una vez terminado, se obtiene un título de Técnico en la especialización cursada.
6.       Ciclos formativos de formación profesional de grado superior:
Se accede mediante la posesión del título de Bachiller o prueba de acceso diferente a la de acceso al anterior grado igualmente regulada, cuya estructura es similar al grado medio. Al terminar se obtiene el título de Técnico Superior de la especialidad.
7.       Programas de cualificación profesional inicial:
Van dirigidos a aquellos alumnos que una vez cumplidos los 16 años no han superado la ESO e inclusive con el consentimiento previo de los padres, puede reducirse esa edad hasta los 15. Su objetivo es el de otorgar a los estudiantes competencias profesionales propias del Catálogo Nacional de Cualificaciones profesionales, obteniendo, una vez superado con éxito, la certificación académica correspondiente.
8.       Educación universitaria:
En el curso que estamos analizando las enseñanzas universitarias conviven con las que se reflejaban en el plan anterior, con las cuales se podía obtener el título de Diplomado, Arquitecto Técnico o Ingeniero Técnico en aquellas enseñanzas de primer ciclo (180 créditos) o el de Licenciado, Arquitecto o Ingeniero superando una de dos ciclos o completando después del primero, una titulación de segundo ciclo. La nueva regulación clasifica las enseñanzas por orden en: Grado, Máster y Doctorado.
Los estudios de Grado tendrán 240 créditos y para acceder a ellos hay que estar en posesión del título de Bachiller y la superación de la prueba de acceso, concluirán con la presentación y defensa de un trabajo de fin de grado.
Los másteres tendrán entre 60 y 120 créditos y concluirán con la presentación y defensa de un trabajo de fin de máster. Para acceder a ellos es necesaria la posesión de un título universitario.
Los estudios de Doctorado estarán relacionados con la especialización en una rama de conocimiento, en ellos se incluye un período de formación y elaboración, presentación y aprobación de un trabajo original.
9.       Educación especial:
Va dirigida a alumnos con necesidades educativas especiales cuyo fin es la integración y la no discriminación. En centros públicos o privados financiados por fondos públicos, la escolarización viene determinada por autoridad educativa correspondiente sobre la base del dictamen realizado por un equipo de multiprofesionales y previa audiencia con padres o tutores.
Enseñanzas de Régimen Especial:
1.       Enseñanzas artísticas:
De implantación progresiva en la LOE, comprende la preparación de profesionales de la música, danza y artes plásticas, del diseño y conservación de bienes culturales. Se organizan de la siguiente manera:
-          Ciclos formativos de artes plásticas y de diseño:
Con ciclos de grado medio y superior de igual acceso que en los comentados anteriormente.
-          Estudios superiores de artes plásticas, diseño y enseñanzas de conservación y restauración de bienes culturales:
En la LOGSE tenían la denominación de estudios superiores, en la LOE se incluyen las artes plásticas.
-          Enseñanzas de la música y la danza (organizadas en tres grados):
Enseñanzas elementales (LOE).
Enseñanzas profesionales (LOE).
Enseñanzas Superiores (LOGSE).
-          Enseñanzas de arte dramático:
Para su acceso se requiere bachiller y la superación de una prueba establecida.
2.       Enseñanzas de idiomas:
Se organizan en los niveles: básico, medio y avanzado. Para acceder a ellas es imprescindible cumplir 16 años el año que se inician los estudios o 14 para completar la formación en idiomas que se estudian en la ESO.
La formación básica se caracteriza y organiza según las administraciones educativas.
La formación intermedia, clasificada en B1 y B2, se imparte en Escuelas Oficiales y tienen una duración entre 3 y 4 cursos.
La formación avanzada, clasificada en C1 y C2, se puede impartir también en Escuelas Oficiales.
Para obtener los certificados intermedios y avanzados de idiomas es necesaria la superación de una prueba.
3.       Enseñanzas deportivas:
Se clasifican en grado medio (que otorga el título de Técnico Deportivo) y superior (se obtiene el título de Técnico Deportivo Superior). Se accede como a cualquier otra titulación del mismo grado, aunque puede haber una excepción al no cumplir esos requisitos y acceder tras superar una prueba de madurez.
4.       Educación para adultos:
Se habilita para aquellos mayores de 18 años para actualizar, adquirir, ampliar o completar conocimientos y aptitudes para su desarrollo personal y profesional. También pueden acceder o solicitar su ingreso mayores de 16 años con contrato laboral en vigor o deportistas de élite que no tienen la posibilidad de acceder en otro horario.
Conclusiones:
En este texto vemos como se organizaban los diferentes planes de estudio y titulaciones académicas oficiales que reconoce el estado español.
De esta manera quedaba organizada la enseñanza en la LOE en una época en el que el tránsito desde la LOGSE estaba finalizando. Todo ello se recogía en los planes de cada centro, adecuándose a lo exigido por ley.
Con ello se lograba organizar el conocimiento y los niveles de aprendizaje que debía y/o podía seguir el estudiante desde el momento que ingresaba en el sistema educativo español hasta su salida e inclusive trataba la vuelta si estos estudios bien no se habían finalizado (educación para adultos por ejemplo) o si se quería intentar el acceso a un nivel tras no haber logrado los objetivos previos (como las pruebas de acceso para mayores de 25).
De los estudios universitarios es quizás el cambio más significativo que todos los estudios de grado, sea cual sea la especialidad concluyen con la elaboración y defensa ante un tribunal de un Trabajo de Fin de Grado (TFG) cosa que no ocurría anteriormente.


Texto 2: Necesidad de planificación en los centros escolares
1.       Tipos de planificación:
Los tipos de planificación que se nos presentan en este texto son tres: estratégica, táctica y operativa.
-          Estratégica: La cual ofrece un conjunto de pautas generales para seguir, es decir, que no tendrá como función ejecutar tal cual lo que dice, reservándose el derecho de evaluar los resultados.
-          Táctica: Esta planificación recoge la estrategia que se va a llevar a cabo en la ejecución del programa.
-          Operativa: Cuyo objetivo es la de recoger las actuaciones que se llevarán a corto plazo sopesando los pormenores.
Estos tres tipos se desarrollarán independientemente pero a la vez interactuarán entre ellos, la intervención de cada nivel está recogida y orientada desde el Ministerio del Interior.
2.       La planificación escolar: Justificación.
La planificación escolar es un proceso que se justifica por lo siguiente:
-          Ya que otorga al centro cierta autonomía a la hora de actuar.
-          Los objetivos se muestran de manera más clara.
-          Se construye teniendo en cuenta a unos alumnos como personas que actúan, se relacionan y aprenden de manera distinta unos a otros.
-          La planificación facilitará el trabajo del profesor, ya que coordina a los diferentes miembros de la institución educativa, evita las clases improvisadas y la rutina, permite a los docentes tomar sus propias iniciativas, propone unas directrices de evaluación, etc.

3.       Los obstáculos:
La planificación no está exenta de problemas, pues se conocen diferentes factores que entorpecen su realización:
-          Prejuicios y concepciones erróneas determinadas por unas experiencias previas negativas que generan cierto rechazo y recelo que suelen seguir un mismo patrón, ya que se llega a ver este elemento como: Un proceso cerrado, una pérdida de tiempo o simple burocracia.
-          El no tener un hábito planificador que además es provocado por el poco intercambio profesional de opiniones o una baja predisposición al trabajo en equipo.
-          Disponer de poco tiempo para su realización.
-          No disponer de una metodología de trabajo.

4.       Algunos instrumentos para la planificación institucional:

-          PEC: Es una propuesta que permite dirigir el centro de una manera coherente. Definiendo al centro en su conjunto.
-          Planes Específicos: Como concreciones del PEC, donde se enumeran objetivos a realizar en un período de tiempo determinado.
-          Plan Anual: En él se desarrollan las actividades derivadas de los objetivos que el centro permite lograr en cada curso escolar.
-          PCC (Hoy día Programaciones didácticas): Que es el instrumento del que disponen los docentes para tomar decisiones colectivas y que determinan la intervención pedagógica.
Todo ello se refleja en la Memoria Anual, que servirá como un instrumento de control sobre los anteriores.

5.       Los requisitos:

-          Ha de realizarse en común, fomentando el trabajo en equipo y poniendo en marcha las relaciones entre profesionales, pudiendo posibilitar una mejor autoevaluación del trabajo realizado y pudiendo aprender de los demás.
-          Debe estar equilibrada, es decir, hay que hacer de ella un elemento flexible.
-          Debe admitir la posibilidad de error, esto puede generar conflicto, pues se debe admitir que existe un margen de error y posibles condicionantes en el aula que el centro debe asumir a la hora de planificar, lo que hay que evitar es la tendencia a la improvisación.
-          Debe estar orientada para los alumnos/as, ya que ellos son los principales protagonistas de las aulas, sus necesidades y características determinarán la planificación en gran medida, favoreciendo las mismas oportunidades para todos y que harán de este proceso planificador no un fin, sino un medio de aprendizaje.
Conclusiones:
La planificación de centros es un elemento que facilita el aprendizaje y es que gracias a ella logramos que el proceso esté estructurado y de esta manera evitemos caer en una rutina, de clases mal estructuradas, improvisadas y que sean poco productivas.
No hay que ver el proceso como un enemigo cuya finalidad es simplemente un proceso burócrata que lo único que hace es rellenar expediente, sino como una ayuda, utilidad que sirve para ayudar en el proceso de aprendizaje llevado a cabo en el aula.
Disponemos de elementos que nos ayudarán a planificar y que en ellos se observa cómo se contempla la necesidad del trabajo en equipo y es que los demás profesionales que serán nuestros compañeros nos servirán de ayuda para ver qué puntos débiles tenemos y cómo mejorarlos, además de que las diferentes clases de un mismo curso consigan llevar un ritmo parecido.
Por último, decir que la planificación no debe ser un elemento imperturbable que el profesor debe seguir a rajatabla, cabe la posibilidad de error, de modificación (que no debe caer en la improvisación) y que tiene en cuenta sobre todo a los alumnos, hacia los cuales ha de ser orientada ya que ellos son los que están aprendiendo durante este proceso, siendo los protagonistas de todo este proceso.



Texto 3: LA EVALUACIÓN INTERNA DE CENTROS
Este texto, a diferencia  de los dos primeros, ofrece la posibilidad de analizarlo de otra manera, pues plantea una serie de cuestiones interesantes que se dirán a continuación:
La evaluación interna del centro la lleva a cabo un miembro del mismo. Pudiendo ser desde un profesor hasta alguien contratado para llevarla a cabo.
La evaluación externa es realizada por una persona ajena al centro, que también puede ser una persona contratada para llevar a cabo el proceso.
Se dice que el evaluador interno tiene ventaja a la hora de evaluar, pues conoce al centro en todo su contexto, por lo que es consciente de todos los problemas que puede tener, pero su evaluación se toma por menos objetiva y creíble que la del evaluador externo, esto no quiere decir que esta última sea tampoco la más objetiva, pues como se dice en el texto, “tiene que contentar a ambos clientes para conseguir más contratos como evaluador”.
Será entonces, la suma de las dos, la que ayude a crecer al centro educativo en su conjunto.
A propósito de esta conclusión, nos plantea el caso de Israel, donde se ha llevado a cabo un proyecto bastante interesante que intenta integrar ambas formas de evaluar convirtiéndolo en una evaluación general del centro para que ambas ayuden en la toma de decisiones, quizás lo más interesante es que permite a todos los profesores del centro el trabajar en el proceso evaluador del centro y que trabajen conjuntamente con un tutor externo, de manera que ambas se combinen y se saque lo bueno de ambas.
La última parte sobre la que se puede hablar es sobre lo que se puede aprender de todo este proceso, pues lo último que se nos presenta son actividades que se pueden realizar para evaluar.
Estas lecciones que podemos aprender del proceso son:
-          El propio personal del centro es quién mejor entiende el proceso, ya que para su realización tienen que aprender ciertas destrezas que les permite describir y emitir juicios críticos sobre su propio lugar de trabajo.
-          Alumnos y resultados no han de ser los únicos que se evalúen y es que hay que evaluar todo, desde la propia hasta instalación hasta los recursos utilizados.
-          Los resultados académicos de una actividad no deben ser los únicos que marquen su evaluación, al igual que antes, debe analizarse por etapas que demuestren su impacto y utilidad en la educación.
-          Este proceso no debe estar orientado a la educación formativa única y exclusivamente, sino también a la sumativa, es decir, que demuestre el mérito y prestigio de la propia institución.
-          No hay un criterio para juzgar un centro, existen multitud de ellos para lograrlo, todos los puntos de vista ayudan en ello.
-          La ayuda externa es bastante útil para aquellos cuya función principal no es la de evaluar (cosa que se ve en el proyecto propuesto en Israel).
-          Para poder evaluar, hay que utilizar múltiples datos, datos que no sirvan simplemente para medir, sino para realizar juicios de valor, porque a mayor número de actividades se tendrá un mayor volumen de los mismos.
-          Un profesor aprende mejor a evaluar a medida que va realizando esta actividad.
-          Para poder realizar una evaluación externa, se requiere primero de una evaluación previa interna.
Conclusiones:
Creo que al hablar de este tema, hay una conclusión muy clara acerca de la evaluación, interna y externa deben coexistir, no usar una para desacreditar a otra.
Tampoco se puede hablar de que una sea mejor que otra, pues ambas ofrecen diferentes puntos de vista sobre el centro de turno que sirven para no otra cosa que mejorar la propia institución, incluso, lo propio es que tanto un tipo de evaluación como el otro se ayuden mutuamente.
Esa mejora debe ser el objetivo de la evaluación de centros, no la de simplemente clasificar numéricamente cada institución, la educación debe estar siempre en constante revisión y mejora, esta es la utilidad que se pretende pese a los recelos de muchos profesionales.
Por último, hay que señalar en el proceso que no solo han de evaluarse conforme a los resultados académicos finales, ha de evaluarse el conjunto de todo el centro, personal, instalaciones, las actividades por elementos, que sirvan para emitir juicios reales de valor y que se consiga el objetivo que se ha nombrado anteriormente.



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