Texto 4: Participación de la comunidad
escolar en la educación
En nuestro
país, la participación educativa es un hecho contemporáneo a nosotros, pues si nos
ponemos a analizar la evolución histórica de este fenómeno no es sino hasta la
reforma democrática cuando encontramos fórmulas que la promuevan.
Si nos vamos a
los antecedentes si bien es cierto que por vez primera aparece la palabra
participación en la reforma de 1945, es solo una pequeña parte de lo que será
después, ya que solo contempla que las familias aporten su parte en la
formación de la personalidad y el carácter del estudiante. Bien es cierto que
tratándose del contexto de la época, en la que la dictadura franquista
comenzaba a sentar sus bases de gobierno, supone un avance pues antes no
existía absolutamente nada parecido.
En los 70 se
amplía un poco esta participación, pues los padres entrarán en los centros con
las denominadas APAS (hoy día AMPAS), entrando a formar parte de los centros,
pero no será hasta la Constitución del 78, aunque más bien dos años después de
su promulgación, cuando la participación educativa tome un nuevo cauce y los
alumnos comiencen a tener su protagonismo, la LOGSE regulará todo esto.
La gestión
organizativa y pedagógica de los centros públicos la llevan a cabo el Consejo
Escolar, Claustro de Profesores y los Órganos Colegiados de Gobierno, en ellos
están incluidos todos los sectores de participación. En educación secundaria,
además se contempla a la Junta de Delegados como un órgano más. Hay que señalar
que el Consejo Escolar tenía unas funciones y un poder mayor que con la reforma
educativa que supuso la LOE (cosa que en el texto no aparece).
En centros
concertados la participación queda regulada igualmente, aunque quizás lo más
significativo es que desaparecen los consejos y los alumnos tienen una menor
representación, quedando la participación delegada en unos pocos
representantes, por otro lado, los centros privados tienen autonomía para
regular la participación del modo que consideren oportuno.
En las CCAA
surgen Consejos Escolares que tienen participaciones a la hora de tomar
decisiones en la educación territorial. También vemos cómo a nivel nacional,
existe un Consejo Escolar del Estado, el cual toma decisiones a nivel nacional
a todos los niveles de la educación (con excepción de la Universidad).
Los documentos
que reflejan la participación en los centros son el PEC, la RRI, la PGA y el
PCE, los cuales tendrán que contemplar y respetar todos los órganos de
participación, pues tienen una base legal que los respalda.
Conclusiones:
Dejando de
lado las que nos propone el texto, en mi opinión se puede extraer del texto lo
siguiente:
La
participación en los centros educativos españoles se trata de un proceso relativamente
reciente, pues no encontramos a todos los implicados en el proceso reconocidos
hasta la reforma democrática, con su Constitución y ya integrado en las
sucesivas reformas de la ley de educación. Antes, durante la dictadura, pese a
que se empiece a contemplar algo, no es ni una mínima parte de lo que se
contemplará después.
Este fenómeno
debe implicar y actualmente implica a todos en ella, es decir, tanto las
personas que forman parte de la plantilla de empleados del centro, como a los
padres de alumnos, a los propios alumnos y a las instituciones de gobierno, es
decir, a todos los que participan en el proceso educativo de una u otra manera.
Además, se forman órganos de participación a todos los niveles que aportan en
el proceso educativo y esto está regulado por ley.
Por último
decir que la evolución del proceso participativo en España era necesaria, pues
a día de hoy se contempla que todos puedan ayudar en él, lo cual hace crecer a
la enseñanza y se respetan los principios de participación democrática, que los
estudiantes tengan voz es muy interesante, ya que como escuché una vez “ellos
son los verdaderos protagonistas del proceso”.
Texto 5: Interculturalidad, gestión de la
convivencia y diversidad cultural en la escuela: un estudio de las actitudes
del profesorado
A día de hoy,
el proceso de inmigración que sufrió España ha generado consigo un proceso de
multiculturalidad en las aulas, es decir, que muchas culturas convergen en un
espacio reducido con sus consecuentes contrastes, lo que se pretende realizar a
todos los niveles es un fenómeno de interculturalidad que integre a todas esas
culturas y en las que aprendan unas de otras y viceversa.
El problema
que tiene esto son los conflictos que derivan del choque de culturas ya que
cada cual puede tener su perspectiva sobre un aspecto y del mismo conflicto,
además de los prejuicios y estereotipos que se tienen, por lo que para
solucionar esto se propone una solución enfocada al diálogo en la que ambas
partes conozcan la otra cultura, dejen los prejuicios a un lado, en la que las
familias participen, que se de una situación de igualitarismo entre ambas
partes y en que la escuela se renueve integrando en todos sus múltiples
actividades aspectos de las diferentes culturas del mundo.
Aunque bien es
cierto que según un estudio realizado, los conflictos que ocurren en el aula
son más bien de índole social que cultural, pues estos últimos se sitúan casi
al final de la escala de conflictos, por estadística también los docentes
apuestan por utilizar los conflictos para educar en valores, pedir ayuda a las
familias para su resolución, que condicionan el aprendizaje y que sobre todo,
sirven para aprender de ellos.
Cierto es que
los diferentes estudios nos indican una nueva tendencia hacia un profesorado
más comprometido con los conflictos, con nuevas ideas sobre la resolución y
consciente de que se tienen prejuicios culturales. Aunque a día de hoy se
tienen buenas consideraciones hacia la interculturalidad como medio de
aprendizaje e incluso como un buen método para aprender de nuevas culturas y de
lo bueno que tienen, lo cual es un gran avance, se tiene el problema de que
estas consideraciones en la mayoría de las ocasiones, se quedan en un plano
meramente teórico, por lo que van surgiendo nuevas voces que piden que esto se
supere y empiece a aplicarse en el plano práctico.
Conclusiones:
Nuevamente alejándonos
de las que se hacen en el texto personalmente concluyo que:
La inmigración
ha traído consigo la convivencia de muchas culturas y eso se refleja en el
aula, lo cual, nos presenta una oportunidad excepcional para utilizar este
hecho para aprender unos de otros y con ello, otorgar al estudiante una serie
de valores que se pretenden lograr a día de hoy como puede ser la tolerancia.
El proceso de
interculturalidad es muy interesante, pese a los conflictos que se puedan
generar (aunque los docentes piensan que la mayoría de los producidos son de
índole social), pues se puede aprender de todo, de lo bueno y de lo malo. El
diálogo y el conocer a quien tienes en frente creo que es el mejor conductor
hacia una solución, por lo que estaría de acuerdo con el texto.
Por último, he de decir que también estoy con la
corriente que dice que pese a que se tienen buenas consideraciones a la
interculturalidad y que se puede aprender, y mucho, de ella, todos debemos
poner de nuestra parte y sacar todas nuestras buenas ideas a la luz y comenzar
a trabajarlo en la práctica.
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