jueves, 9 de enero de 2014

Reflexión/Comentario de los dos últimos textos de la asignatura por Carlos Gallardo López



Texto 4: Participación de la comunidad escolar en la educación
En nuestro país, la participación educativa es un hecho contemporáneo a nosotros, pues si nos ponemos a analizar la evolución histórica de este fenómeno no es sino hasta la reforma democrática cuando encontramos fórmulas que la promuevan.
Si nos vamos a los antecedentes si bien es cierto que por vez primera aparece la palabra participación en la reforma de 1945, es solo una pequeña parte de lo que será después, ya que solo contempla que las familias aporten su parte en la formación de la personalidad y el carácter del estudiante. Bien es cierto que tratándose del contexto de la época, en la que la dictadura franquista comenzaba a sentar sus bases de gobierno, supone un avance pues antes no existía absolutamente nada parecido.
En los 70 se amplía un poco esta participación, pues los padres entrarán en los centros con las denominadas APAS (hoy día AMPAS), entrando a formar parte de los centros, pero no será hasta la Constitución del 78, aunque más bien dos años después de su promulgación, cuando la participación educativa tome un nuevo cauce y los alumnos comiencen a tener su protagonismo, la LOGSE regulará todo esto.
La gestión organizativa y pedagógica de los centros públicos la llevan a cabo el Consejo Escolar, Claustro de Profesores y los Órganos Colegiados de Gobierno, en ellos están incluidos todos los sectores de participación. En educación secundaria, además se contempla a la Junta de Delegados como un órgano más. Hay que señalar que el Consejo Escolar tenía unas funciones y un poder mayor que con la reforma educativa que supuso la LOE (cosa que en el texto no aparece).
En centros concertados la participación queda regulada igualmente, aunque quizás lo más significativo es que desaparecen los consejos y los alumnos tienen una menor representación, quedando la participación delegada en unos pocos representantes, por otro lado, los centros privados tienen autonomía para regular la participación del modo que consideren oportuno.
En las CCAA surgen Consejos Escolares que tienen participaciones a la hora de tomar decisiones en la educación territorial. También vemos cómo a nivel nacional, existe un Consejo Escolar del Estado, el cual toma decisiones a nivel nacional a todos los niveles de la educación (con excepción de la Universidad).
Los documentos que reflejan la participación en los centros son el PEC, la RRI, la PGA y el PCE, los cuales tendrán que contemplar y respetar todos los órganos de participación, pues tienen una base legal que los respalda.
Conclusiones:
Dejando de lado las que nos propone el texto, en mi opinión se puede extraer del texto lo siguiente:
La participación en los centros educativos españoles se trata de un proceso relativamente reciente, pues no encontramos a todos los implicados en el proceso reconocidos hasta la reforma democrática, con su Constitución y ya integrado en las sucesivas reformas de la ley de educación. Antes, durante la dictadura, pese a que se empiece a contemplar algo, no es ni una mínima parte de lo que se contemplará después.
Este fenómeno debe implicar y actualmente implica a todos en ella, es decir, tanto las personas que forman parte de la plantilla de empleados del centro, como a los padres de alumnos, a los propios alumnos y a las instituciones de gobierno, es decir, a todos los que participan en el proceso educativo de una u otra manera. Además, se forman órganos de participación a todos los niveles que aportan en el proceso educativo y esto está regulado por ley.
Por último decir que la evolución del proceso participativo en España era necesaria, pues a día de hoy se contempla que todos puedan ayudar en él, lo cual hace crecer a la enseñanza y se respetan los principios de participación democrática, que los estudiantes tengan voz es muy interesante, ya que como escuché una vez “ellos son los verdaderos protagonistas del proceso”.

Texto 5: Interculturalidad, gestión de la convivencia y diversidad cultural en la escuela: un estudio de las actitudes del profesorado

A día de hoy, el proceso de inmigración que sufrió España ha generado consigo un proceso de multiculturalidad en las aulas, es decir, que muchas culturas convergen en un espacio reducido con sus consecuentes contrastes, lo que se pretende realizar a todos los niveles es un fenómeno de interculturalidad que integre a todas esas culturas y en las que aprendan unas de otras y viceversa.
El problema que tiene esto son los conflictos que derivan del choque de culturas ya que cada cual puede tener su perspectiva sobre un aspecto y del mismo conflicto, además de los prejuicios y estereotipos que se tienen, por lo que para solucionar esto se propone una solución enfocada al diálogo en la que ambas partes conozcan la otra cultura, dejen los prejuicios a un lado, en la que las familias participen, que se de una situación de igualitarismo entre ambas partes y en que la escuela se renueve integrando en todos sus múltiples actividades aspectos de las diferentes culturas del mundo.
Aunque bien es cierto que según un estudio realizado, los conflictos que ocurren en el aula son más bien de índole social que cultural, pues estos últimos se sitúan casi al final de la escala de conflictos, por estadística también los docentes apuestan por utilizar los conflictos para educar en valores, pedir ayuda a las familias para su resolución, que condicionan el aprendizaje y que sobre todo, sirven para aprender de ellos.
Cierto es que los diferentes estudios nos indican una nueva tendencia hacia un profesorado más comprometido con los conflictos, con nuevas ideas sobre la resolución y consciente de que se tienen prejuicios culturales. Aunque a día de hoy se tienen buenas consideraciones hacia la interculturalidad como medio de aprendizaje e incluso como un buen método para aprender de nuevas culturas y de lo bueno que tienen, lo cual es un gran avance, se tiene el problema de que estas consideraciones en la mayoría de las ocasiones, se quedan en un plano meramente teórico, por lo que van surgiendo nuevas voces que piden que esto se supere y empiece a aplicarse en el plano práctico.
Conclusiones:
Nuevamente alejándonos de las que se hacen en el texto personalmente concluyo que:
La inmigración ha traído consigo la convivencia de muchas culturas y eso se refleja en el aula, lo cual, nos presenta una oportunidad excepcional para utilizar este hecho para aprender unos de otros y con ello, otorgar al estudiante una serie de valores que se pretenden lograr a día de hoy como puede ser la tolerancia.
El proceso de interculturalidad es muy interesante, pese a los conflictos que se puedan generar (aunque los docentes piensan que la mayoría de los producidos son de índole social), pues se puede aprender de todo, de lo bueno y de lo malo. El diálogo y el conocer a quien tienes en frente creo que es el mejor conductor hacia una solución, por lo que estaría de acuerdo con el texto.
Por último,  he de decir que también estoy con la corriente que dice que pese a que se tienen buenas consideraciones a la interculturalidad y que se puede aprender, y mucho, de ella, todos debemos poner de nuestra parte y sacar todas nuestras buenas ideas a la luz y comenzar a trabajarlo en la práctica.

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